1963-2013 - 50 years of Research for Social Change

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Back | Programa: Política social y desarrollo

Política social y reforma social "a la tica": Un caso paradigmático de heterodoxia en el contexto de una economía periférica



En este trabajo ubicamos la política social costarricense en perspectiva histórica a efectos de comprender sus orígenes, sus aportes al desarrollo nacional y el curso de las reformas sociales en marcha.
Se exploran los antecedentes de la intervención deliberada del Estado costarricense en el ámbito social tras la etapa colonial y el inicio de la vida como República independiente en 1821, resaltando la existencia de un temprano reconocimiento a la importancia de lo que denominamos “lo social”.

Pero los indiscutibles logros de Costa Rica en el ámbito social, que le han valido el reconocimiento internacional, tienen lugar esencialmente a partir de los años 50 en el marco de una estrategia desarrollista, centrada en un modelo híbrido que combinó la agroexportación con la industrialización substitutiva de importaciones, junto con la operación de un Estado generador de las condiciones—materiales y sociales—necesarias para el proceso de desarrollo. La inversión social y la política social fueron objeto de especial prioridad en esta etapa del desarrollo costarricense, la cual coincidió y se vio indudablemente favorecida por la expansión económica que se registró posteriormente a la Segunda Guerra Mundial. A inicios del decenio de 1980, una combinación de factores internos y externos precipitó la crisis del modelo de desarrollo, a la cual subyace una contradicción estructural entre los elevados niveles de desarrollo social alcanzados por el país y las características de su base económica, propia de una nación periférica, generadora, por ende, de dificultades para la sostenibilidad de tales niveles y resultados sociales. Los logros sociales alcanzados por el país se vieron seriamente amenazados y, de hecho, se llegó a experimentar un retroceso expresado con nitidez en la caída de la inversión social, el aumento en los niveles de desempleo y el recrudecimiento de la
pobreza.

En términos generales, y esto hace de Costa Rica un caso de heterodoxia, la salida a la crisis no pasó por la aplicación de estrategias de estabilización y ajuste dirigidas al desmantelamiento de la inversión social y al estricto acatamiento de las orientaciones del denominado Consenso de Washington. Con rapidez, más bien, ésta recuperó los niveles previos a la crisis y, en ciertos tramos, tendió a protegerse y fortalecerse, todo ello sin negar que con el transcurrir del tiempo se observa una declinación en la calidad y altibajos en la cobertura de los servicios sociales, resultante tanto de las secuelas del período de crisis así como de las dificultades inherentes al marco institucional para lograr un óptimo aprovechamiento de los recursos de inversión social, todo ello en el contexto de las restricciones e implicaciones asociadas a una política económica que incluye el disciplinamiento fiscal entre sus principios y propósitos.
De mediados de los años 80 en adelante Costa Rica empezó a transitar por la senda de la configuración de un nuevo modelo de desarrollo. Las transformaciones económicas ligadas a la promoción de exportaciones y a la apertura se han ido abriendo paso, ciertamente no de modo rectilíneo. Como producto de ellas, Costa Rica ha dejado atrás el perfil de un país predominantemente agrario, encontrándose en la actualidad, en el contexto de la mundialización, más expuesto al influjo de actividades económicas propias de las nuevas sociedades de la información y el conocimiento.
Para el mismo período, en materia de política social, se observan procesos disímiles de reforma sectorial e institucional en los sectores de vocación universalista (salud, educación y seguridad social) así como en el terreno de la asistencia social y el combate a la pobreza, pero sin una articulación global del enfoque y los esfuerzos, aspecto en el que la política económica ha mostrado mayores niveles de consistencia.

En virtud de las transformaciones en el estilo de desarrollo, que incluyen la presencia de nuevos agentes en la prestación de servicios sociales, junto a las propias de la transición demográfica, la política social se encuentra ante nuevos escenarios y exigencias: pertinencia, impacto, eficiencia, calidad, integralidad, fortalecimiento de las capacidades de rectoría y regulación, entre otros.

De manera sintética, podría decirse que el gran reto que tiene Costa Rica hacia delante es el impulso de una reforma social armónica con las transformaciones económicas capaz de preservar y perfeccionar el aparato de bienestar gestado en el largo plazo con el concurso de varias generaciones y profundizar así en su experiencia de nación de alto desarrollo humano que ha seguido una senda propia—“a la tica”—en materia de reforma y política económica y social.
  • Publication and ordering details
  • Pub. Date: 15 Aug 2005
    Pub. Place: Geneva
    ISSN: 1020-8208
    From: UNRISD