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Back | Programa: Identidades, conflictos y cohesión social

Land Distribution and the Politics of Race Relations in Southern Africa



En estas páginas se examina la política de distribución de la tierra y las relaciones raciales en África meridional, prestando particular atención a las experiencias de los antiguos Estados coloniales de Zimbabwe, Sudáfrica y Namibia. Se analiza el modo en que las relaciones no equitativas respecto de la tierra han contribuido a intensificar los conflictos raciales.

Los recientes debates sobre la reforma agraria en África meridional han reavivado los discursos sobre la desigualdad de las relaciones raciales en la región. La política agraria sigue forjándose sobre la base de patrones raciales, de la tenencia de la tierra y los recursos naturales, y de cuestiones de justicia social derivadas de agravios históricos. La población negra indígena sigue estando marginada en la política nacional y mundial, así como en lo que respecta a los beneficios económicos dimanantes de la tierra y los recursos naturales; y la mayoría negra en la mayor parte de los países de África meridional sigue sin tener tierras y sin poder beneficiarse del desarrollo, a pesar de que, técnicamente, disfrutan de soberanía política y económica.

Las políticas agrarias coloniales institucionalizaron la falta de equidad racial con respecto a la tenencia de la tierra en África meridional, y los esfuerzos desplegados recientemente para afrontar las consecuencias de la expropiación de la tierra histórica, así como para corregir la falta de equidad territorial actual y las instituciones y legislación discriminatorias, han provocado un renovado conflicto racial en la subregión.

La mayor amenaza para la seguridad en África meridional es la desigualdad con respecto a la tenencia de la tierra en los países en que el sustento de los pobres depende de la agricultura. Demasiados negros están desempleados, sin tierra, sin hogar y excluidos de la economía agrícola de la región. Esto es debido, en parte, a que los acuerdos de independencia política en la subregión fracasaron en el intento de abordar el problema racial fundamental que representaba la falta de equidad respecto de la tenencia de la tierra y los recursos naturales, y las grandes oportunidades económicas que éstos conllevarían. Además, los continuos conflictos territoriales de carácter racial ponen de relieve la falibilidad de los esfuerzos de reconciliación que no logran hacer frente de un modo humano y justo a los problemas económicos, políticos y de justicia social. En otras palabras, un problema fundamental al hacer frente al conflicto territorial es la distorsión ideológica basada en lo racial que predomina en los debates sociales, políticos y económicos sobre la tierra y la agricultura en África meridional.

En este documento se sostiene que la redistribución de la tierra a través de la solución de los problemas históricos y de la justicia social son componentes fundamentales de la reconciliación y el desarrollo en la subregión. Dado que los acuerdos de independencia política no contemplaron compensar a las víctimas por la pérdida de vidas, tierra, ganado, y recursos naturales y hogares sufrida en el pasado, la redistribución de la tierra puede considerarse una forma de reparar la expropiación de las tierras y recursos que tuvo lugar durante el período colonial. El hecho de que la comunidad internacional no haya movilizado fondos destinados a la reforma agraria, ha reavivado la percepción de los indígenas de que los terratenientes blancos están protegidos por la comunidad donante. Muchos países donantes han apoyado la reforma agraria como iniciativas de desarrollo económico, si bien han desatendido las cuestiones políticas y de justicia social perdurables subyacentes a dicha reforma.

Así pues, la cuestión agraria en África meridional se considera cada vez más una forma internacionalizada de racismo, que privilegia a las minorías blancas ante las reivindicaciones relativas a la redistribución de la tierra de las víctimas de la expropiación de la tierra en el pasado. Además, las organizaciones no gubernamentales dan la impresión de estar fundamentalmente interesadas en cuestiones de medio ambiente sostenible, que si bien son importantes, parecen ir sistemáticamente en contra de las necesidades e intereses de las personas pobres y sin tierra de la región.

El autor elabora un marco conceptual, examina la estructura y las relaciones con respecto a la raza y la distribución de la tierra, y aborda las reivindicaciones relativas a la redistribución de la tierra. Analiza las políticas agrarias y las pruebas detalladas de estudios de casos de la subregión. Utiliza un marco histórico y político-económico para estudiar la evolución de las desigualdades raciales, los conflictos y la lucha por la tierra y en torno a las políticas agrarias, para poder abordar directamente estas cuestiones. El marco preferente integra el análisis del conflicto, y perspectivas estructuralistas y materialistas, para dilucidar la evolución de las conflictivas relaciones raciales.

También se proporciona un marco para analizar el fundamento social de la reivindicación de la tierra, los conflictos y la elaboración de políticas. Se facilitan y estudian los datos e índices relativos a la desigualdad, la escasez y carencia de tierras. Asimismo, se examinan ampliamente las políticas agrarias y los sistemas administrativos, muchos de los cuales han perpetuado, intensificado e institucionalizado la falta de equidad económica y social provocada por estructuras agrarias desiguales.

Se estudia igualmente la redistribución de la tierra desde diferentes enfoques, y se examinan los principios políticos y las políticas de la reforma agraria, haciendo particular hincapié en la experiencia de Zimbabwe y sus consecuencias en Sudáfrica y Namibia. Se analizan los detalles del proceso político, la violencia y el conflicto, así como los efectos que han tenido la ayuda y las relaciones internacionales en la reforma agraria llevada a cabo en la Zimbabwe postcolonial.

Las relaciones raciales en África meridional pueden mejorar, normalizarse y beneficiar a toda la región a través de políticas apropiadas de reforma agraria, si se reconocen y afrontan directamente los problemas históricos y sociales, y los problemas actuales de la equidad, la reducción de la pobreza y el crecimiento económico, en lugar de subsumirlos en parámetros de desarrollo y condiciones previas para la ayuda. Cualquier intento de reducir los complejos conflictos raciales, políticos y de identidad a componentes simplistas de una reforma económica basada en procesos inadecuadamente elaborados sólo conseguirá polarizar más aún las sociedades de África meridional con problemas sociales.

La justicia social basada en unas relaciones raciales y en una distribución de la tierra más equitativas es fundamental para la reforma política y el desarrollo económico a largo plazo. En última instancia, solucionar los conflictos territoriales de carácter racial exige nociones de reconciliación realistas y significativas, que conllevan sacar a la luz las verdades históricas de las relaciones raciales pasadas y presentes en la región, y explorar caminos para la distribución de recursos tan importantes como la tierra.

Sam Moyo es Director Ejecutivo del Instituto Africano de Estudios Agrarios (AIAS, por sus siglas en inglés), establecido en Harare, Zimbabwe.
  • Publication and ordering details
  • Pub. Date: 1 Dec 2004
    Pub. Place: Geneva
    ISSN: 1020-8194
    From: UNRISD