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Beyond Pragmatism: Appraising UN-Business Partnerships



Las Naciones Unidas han sido en los últimos años uno de los principales proponentes de las asociaciones público-privadas (PPP, por sus siglas en inglés), que muchos consideran una herramienta clave del desarrollo y un ideal que debe emularse. Los autores de este documento sostienen que la idealización de este concepto y su contenido normativo, así como el discurso autocomplaciente que abunda en buena parte de los documentos sobre la materia, conllevan el riesgo de desviar la atención de las diversas tensiones y contradicciones que caracterizan la colaboración entre las Naciones Unidas y las empresas y que generan interrogantes sobre su real contribución al desarrollo equitativo y la gobernanza democrática. Tanto la teoría como la práctica de estas alianzas indican que los razonamientos y las políticas deben ir más allá de los datos probatorios y los supuestos sobre el “buen gobierno” y el pragmatismo.

En el documento se indican cuáles son las fuerzas económicas, políticas, institucionales y conceptuales que han impulsado el fenómeno de las asociaciones público-privadas, muy pocas de las cuales han sido reconocidas en la bibliografía principal. En este análisis se dan a conocer los múltiples, y en ocasiones contradictorios, intereses y agendas involucrados. Los autores sostienen que para evaluar adecuadamente la contribución de la colaboración entre las Naciones Unidas y el sector empresarial, es menester determinar y abordar las diversas lógicas que sustentan estas asociaciones.

El concepto de “asociación” ha adquirido una elasticidad infinita, y los autores sugieren que es esencial desmarañar esta noción al analizar las distintas actividades y relaciones que estas asociaciones abarcan para poder reflexionar sobre su contribución al desarrollo equitativo. Un examen de la colaboración entre las Naciones Unidas y las empresas revela que, a menos que estas tareas de colaboración de las Naciones Unidas se afiancen en una mayor claridad conceptual y marcos analíticos más sólidos, resultará difícil realizar comparaciones de utilidad u obtener conclusiones prácticas.

En el trabajo se describe el creciente número de asociaciones que se han dado en todo el ámbito de las Naciones Unidas y se destaca el énfasis que recientemente se ha dado a la incorporación y el aumento de las actividades de colaboración en el sistema de la organización. Los autores sostienen que el aumento de estas asociaciones y la manera de llevarlo a cabo depende de que pueda demostrarse de forma plausible que dicho incremento tendría por sí mismo una repercusión decisiva sobre los problemas o las cuestiones en juego. Tanto la teoría sobre las asociaciones como los estudios empíricos que se han conducido sobre experiencias reales indican que es crucial estudiar los efectos de estas alianzas desde la perspectiva de la economía política: ¿Las asociaciones fortalecerán las capacidades locales o simplemente facilitarán una penetración más expedita y profunda del capital extranjero y la mundialización?; ¿estas asociaciones son realmente compatibles con la naturaleza, los mandatos y las prioridades de las Naciones Unidas en general y los organismos del sistema en particular?; y ¿cómo afectan las relaciones de poder entre los diversos actores e instituciones del desarrollo?

A partir de estos elementos de análisis, los autores concluyen que es necesario desarrollar una cultura intelectual crítica más activa en torno de las actividades asociativas de las Naciones Unidas. Esto quiere decir que las Naciones Unidas han de trascender el énfasis que dan actualmente a la acumulación y demostración de ejemplos de mejores prácticas de las asociaciones y dedicar mayores recursos y más energía a la formulación y aplicación de herramientas metodológicas que faciliten la realización de evaluaciones ex ante y ex post de las repercusiones directas e inmediatas de las asociaciones sobre el desarrollo, así como de sus implicaciones más generales en este ámbito.

Es fundamental prestar mayor atención al contexto más general y tener presente las contribuciones, contradicciones y compensaciones clave. Esto requiere la elaboración de una serie de métodos de evaluación que vayan más allá de algunas herramientas convencionales y un marco conceptual del desarrollo que sea más amplio que el que se utiliza actualmente en el escenario de las asociaciones entre las Naciones Unidas y el sector empresarial. Por ejemplo, el énfasis en las inversiones extranjeras directas, las relaciones entre las empresas multinacionales (EM) y la pequeña y mediana empresa y la privatización como objetivo o resultado de las asociaciones es problemático desde el punto de vista del desarrollo equitativo. La responsabilidad social y ambiental de las empresas, los flujos netos de balanza de pagos, el valor agregado, los precios de transferencia y el desplazamiento de la competencia interna, entre otros elementos, deben incluirse también en la fórmula.

Si bien la evaluación del impacto no ha sido una prioridad entre los organismos de las Naciones Unidas que promueven las asociaciones entre ésta y el sector empresarial, se han tomado algunas medidas para reformar el entorno operativo y normativo de dichas asociaciones. En el documento se presta particular atención a las reformas relacionadas con la rendición de cuentas, sobre todo en lo que tiene que ver con el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, así como los temas de descentralización y la identificación local con las asociaciones.

Los autores destacan la necesidad de ser más selectivos al determinar qué tipo de asociaciones pueden contribuir para alcanzar las metas fundamentales de las Naciones Unidas. Destacan, entre otros criterios, el principio de “coherencia de política”, en el sentido de evitar intervenciones aisladas que estén desconectadas de la política fundamental gubernamental o de agencia, o una situación en la cual una política o enfoque gubernamental contradiga otra, como ocurre en los casos de algunas asociaciones en el área de la privatización de los recursos hídricos, o los fondos mundiales para la salud, que generan tensiones relacionadas con la política de salud pública.

No obstante la complejidad del tema, corresponde a las Naciones Unidas, como institución cimera del desarrollo internacional, reflexionar sobre la forma en que las asociaciones se relacionan con patrones específicos de desarrollo. Sin embargo, el razonamiento crítico de las Naciones Unidas sobre su relación con el sector privado en general y las asociaciones con las EM en particular se ha visto marginado en los últimos años.

Habida cuenta de las funciones clave que cumple en promover las asociaciones y como foro de aprendizaje, es importante que el Pacto Mundial agilice sus esfuerzos por trascender el aprendizaje de las mejores prácticas y adoptar un enfoque de “razonamiento crítico”. Esto requeriría un mayor pluralismo intelectual y mayores interacciones con una gama más amplia de subdisciplinas e instituciones de investigación, así como con organizaciones de la sociedad civil que estén orgánicamente vinculadas a los movimientos sociales. Si no cuenta con este equilibrio de fuerzas intelectuales y sociales, el Pacto Mundial corre el riesgo de trabajar a cargas iguales por legitimar el poder de las empresas y promover la adopción de patrones incluyentes y equitativos de desarrollo.
  • Publication and ordering details
  • Pub. Date: 3 Oct 2006
    Pub. Place: Geneva
    ISSN: 1991-9921
    From: UNRISD