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Back | Programa: Mercados, empresas y regulación

Regulating Large International Firms



Este documento estudia la situación actual en torno a la reglamentación multilateral de las grandes empresas, y defiende la importancia de lograr el equilibrio entre un sistema que promueve los derechos de propiedad empresarial y otro que promueve las obligaciones sociales. En una sociedad democrática basada en el mercado, los inversores tienen derechos legalmente establecidos, pero deben respetar asimismo las leyes para la protección del trabajo, de los consumidores y del medio ambiente, mientras que la reglamentación de la competencia está elaborada para frenar la concentración del poder económico y los impuestos de las empresas garantizan los bienes públicos. Actualmente está comenzando una cooperación multilateral reforzada en tres ámbitos relacionados, es decir, la inversión, los impuestos y la competencia. Aunque el proceso es lento y disputado, los intereses definidos de los países anfitriones y de origen son claros y “la dimensión del desarrollo” está ampliamente reconocida. En contraste, el comportamiento de las empresas en lo concerniente a las cuestiones laborales o ambientales aún sigue regulándose casi exclusivamente a nivel nacional. Además, las normas externas de la responsabilidad internacional de las empresas en los países en desarrollo están establecidas por iniciativas voluntarias, y los incentivos de mercado, más que los imperativos legales, constituyen las bases de su cumplimiento.

Sin embargo, los códigos de conducta y otras iniciativas voluntarias tienen dos puntos débiles. En primer lugar, para evitar el problema del “beneficiario gratuito”, éstos deberían abarcar todo el sector, lo que exigiría un elemento de coerción. En segundo lugar, el incumplimiento de las normas debe ser objeto de una sanción explícita—la aplicación de dichas sanciones sólo compete a los gobiernos o a la legislación que habilita a organizaciones civiles como las asociaciones comerciales. Es decir, para que las normas internacionales sobre el trabajo y el medio ambiente sean efectivas, es necesario su apoyo en los acuerdos intergubernamentales—como en el caso de los derechos de propiedad, la obligación tributaria y las normas de competencia (por imperfecto que sea dicho apoyo). No bastan las presiones que puedan ejercer los consumidores, y los efectos que éstos puedan tener sobre los activos o la marca de la empresa.

Una estrategia más eficaz sería dar una definición multilateral de los deberes de las empresas internacionales que esté explícitamente vinculada a la garantía de los derechos de propiedad. Estas obligaciones pueden incluir, lógicamente, la tributación internacional, las normas de competencia o los problemas de las partes interesadas, como las condiciones de empleo y la protección ambiental. El proceso continuo de la integración regional—particularmente en Europa—podría suponer una oportunidad para tal definición.

Es claramente incorrecto considerar las grandes empresas internacionales como eficazmente “desenfrenadas”. Ya se han adoptado medidas estrictas entre los países de la OCDE para regularizar dichas empresas en los ámbitos de los derechos de inversión, las cargas tributarias y las normas de competencia. El problema radica en que la ampliación de estos sistemas aún no abarca los países en desarrollo de modo que apoye el desarrollo. Así pues, reviste carácter de urgencia definir un régimen normativo conveniente desde la perspectiva de los países en desarrollo de medianos y de bajos ingresos.
  • Publication and ordering details
  • Pub. Date: 1 Nov 2001
    Pub. Place: Geneva
    ISSN: 1020-8216
    From: UNRISD