1963-2013 - 50 years of Research for Social Change

  • 0
  • 0

Back | Programa: Género y desarrollo , Democracia, gobierno y bienestar

Lecciones de la participación política de las mujeres



El caso del Perú puede ser considerado como un laboratorio en el que se presentan y plantean una serie de interrogantes y debates sobre la creciente participación femenina en las decisiones políticas y económicas del país. En la última década, y bajo el régimen autoritario del Presidente Alberto Fujimori (1990–2000), un sinnúmero de mujeres participó en las altas esferas del poder como ejecutivas, tecnócratas, parlamentarias o asesoras con gran protagonismo en la escena pública. A propósito de la presencia femenina se afinó la legislación sobre violencia doméstica y se promulgó la Ley de Cuotas para garantizar la participación de las mujeres en las listas de candidatos en la política; se desarrollaron programas especiales sobre salud reproductiva y se promovieron programas de crédito, capacitación y empleo para mujeres de sectores de bajos ingresos. Parecería que al final del siglo XX, desde esta perspectiva y a pesar del autoritarismo imperante, las mujeres peruanas conquistaron finalmente su condición de ciudadanas del Perú.

Mientras el discurso oficial no cesaba de repetir: “Con el Presidente Fujimori las mujeres serán dueñas de su propio destino” y el número de mujeres en el poder se multiplicó, otros datos muestran una realidad diferente. El analfabetismo, que es un problema centralmente femenino e indígena afecta a más de un 25 por ciento de las mujeres rurales, el embarazo adolescente y el alcoholismo juvenil han aumentado por la falta de oportunidades educativas y de empleo, y la deserción escolar es un problema latente, al que se añade la deficiente calidad de la educación. Es decir, una parte considerable de las futuras generaciones de peruanas no conocen una computadora, el Internet, y muchas con las justas saben sumar y restar. Estadísticas manipuladas por un gobierno que pretendió controlarlo todo y perennizarse en el poder, han encubierto ante la sociedad y ante el mundo una realidad de persistente pobreza y postergación de un importante sector de mujeres del país.

En este contexto de grandes brechas entre las propias mujeres, la reflexión sobre la importancia y características de la participación femenina nos lleva a plantear dos grandes cuestiones:
  1. ¿La emergencia de las mujeres en la vida pública promueve, efectivamente, los derechos de las mujeres y la inclusión de la cuestión de género en la agenda política nacional? ¿Hasta qué punto dicha promoción se encuentra condicionada por el tipo de régimen político y desarrollo institucional de la sociedad? Es decir, ¿el que haya más mujeres es deseable aun cuando estas respondan de manera fundamentalista a los intereses de un régimen personalista y autoritario?
  2. ¿Constituyen las mujeres un grupo social representable? ¿Hasta qué punto los “intereses femeninos” permiten superar diferencias étnicas, políticas, económicas o sociales?

En este documento abordaremos ambas interrogantes presentando la historia de la última década del siglo XX en el Perú y en el devenir de esta historia, exploraremos las maneras en que las mujeres de distintos grupos sociales y políticos irrumpieron en la escena pública y se constituyeron en un importante actor social y político de la dictadura fujimorista.

En tal sentido, nuestra hipótesis es que a lo largo de la década en el Perú se configuró un escenario particular en el que la voluntad y el interés político del Presidente, que era quien concentraba el poder, se encontró con un amplio número de mujeres profesionales y dirigentes sociales que le perdieron el miedo al poder, aprendieron a actuar en esos predios y se prestaron a formar parte de un régimen autoritario. Hubo una correspondencia entre los intereses del Presidente y los de un sector importante de mujeres peruanas. Ellas fueron convocadas para participar en un escenario político desregulado y con instituciones débiles, y así lo hicieron. En su comportamiento político dejaron de lado valores fundamentales como la democracia, la honestidad y la transparencia de la función pública. A ellas se suman las cientos de miles de mujeres de los sectores más pobres que estuvieron, a su vez, dispuestas a continuar apoyando al Presidente en tanto les asegurara cuestiones tan concretas como asistencia alimentaria, ropa o escuelas, o bienes tan difusos como autoridad, orden y estabilidad para el “Perú, país con futuro” que quieren para sus hijos, como decía claramente la propaganda del Ministerio de la Presidencia.
  • Publication and ordering details
  • Pub. Date: 1 Jun 2004
    Pub. Place: Geneva
    ISSN: 1020-8186
    From: UNRISD