1963-2013 - 50 years of Research for Social Change

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Ethnic Structure, Inequality and Governance of the Public Sector in Nigeria



Nigeria tiene unos 374 grupos étnicos que se pueden dividir a grandes rasgos en etnias “mayoritarias” y etnias “minoritarias”. Los principales grupos étnicos son los Hausa-Fulani del norte, los Yoruba del suroeste, y los Igbo del sureste. Estos tres grupos étnicos “hegemónicos” constituyen el 57.8 por ciento de la población nacional en el censo de 1963. Todos los demás grupos étnicos tienen el estatus, con diversos grados de diferencia, de “minorías”. El dominio de la población nacional por los tres grupos mayoritarios se hizo sentir todavía más por la estructura tripartita de administración regional en los años 50, que dio a cada uno de esos tres grupos una región. Desde este punto de partida demográfico e histórico, Nigeria ha desarrollado una estructura étnica tripolar, que constituye el contexto principal para la movilización y el conflicto étnicos. Este estudio investiga las consecuencias que tuvieron los legados demográficos e históricos para la gestión de las relaciones interraciales, especialmente dentro del sector público. El estudio se divide en tres partes.

La primera parte explora la historia y la geografía de las divisiones etnoregionales en Nigeria, y sugiere razones para explicar porque han durado tanto. Al principio el poder colonial en Nigeria se basaba de manera implícita en el concepto de un país y varios pueblos, y se hizo poco para crear instituciones y procedimientos unificadores para estos pueblos. La geografía interna del colonialismo se expresaba como una geografía cultural, que hacía hincapié en las diferencias entre los pueblos, y la conexión indisoluble entre los miembros de la “tribu”, sus territorios y sus jefes. La administración regional colonial consolidó la relación entre las divisiones étnicas y las fronteras administrativas: Hausa-Fulani en el norte; Igbo en el este y Yoruba en el oeste. Las minorías étnicas de cada región estaban obligadas a acomodarse lo mejor que podían en cada región. Se examinan los cuatro factores que guiaron la evolución del Estado nigeriano desde 1900: las políticas y prácticas de las administraciones coloniales; las actitudes y prejuicios de los administradores coloniales; y le economía colonial. Desde los años 40, a estos tres factores se sumó el de las políticas de las nuevas elites regionales que tenían el incentivo para movilizarse siguiendo las líneas regionales y étnicas, y en el proceso se profundizaron las divisiones que se habían desarrollado durante el régimen colonial.

El prolongado proceso político e histórico de regionalismo, estatismo y localismo ha conducido a un sistema concéntrico de siete divisiones étnicas y políticas en Nigeria: (i) entre el norte y el sur; (ii) entre los tres grupos étnicos mayoritarios; (iii) entre los grupos wazobia por una parte, y los grupos minoritarios por otra; (iv) la rivalidad entre Estados, algunas veces dentro y otras veces entre los grupos étnicos; (v) rivalidades interétnicas en un Estado mixto integrado por grupos minoritarios de dimensiones diferentes, o un segmento de una etnia mayoritaria rodeada de grupos minoritarios; (vi) rivalidades intraétnicas o subétnicas dentro de cada grupo étnico mayoritario, que a veces también corresponden a fronteras estatales y a veces dentro de un mismo Estado; (vii) y finalmente, rivalidades entre los clanes y dentro de los clanes, especialmente en el sudeste y en la parte central norte del país. Las divisiones políticas más importantes sobre las que se centra este informe son las primeras tres.

La segunda parte estudia las manifestaciones de las desigualdades relacionadas con las divisiones examinadas en al primera parte, especialmente en el aparato político, burocrático y educacional del Estado. Sostiene que las divisiones coinciden con tendencias sistemáticas de desigualdad horizontal. Fue especialmente en el ámbito de la educación en el que las diferencias regionales se manifestaron por vez primera en la era colonial. Esto luego afectó a la formación regional del capital humano y al desarrollo económico en general. Las desigualdades socioeconómicas y educacionales persistentes entre las distintas regiones y etnias forman el contexto en el que se observan las desigualdades en el nombramiento del personal gubernamental en las instituciones de Nigeria. Los efectos a largo plazo de desigualdades superpuestas han llegado a dar forma a las oportunidades de la gente y sus percepciones políticas. También han tenido un efecto tremendo en la política electoral del país y en la composición de los distintos consejos de ministros y burocracias, dando lugar a conflictos políticos centrados en la naturaleza de la representación etnoregional dentro del sector público. Se estudian las tendencias en la representación etnoregional de varios gabinetes ministeriales, parlamentos y juntas militares, y a distintos niveles en las burocracias del sector público, sacando a la luz la correspondencia sistemática entre las divisiones y las desigualdades horizontales en estas instituciones.

La tercera parte examina distintos esfuerzos encaminados a reformar la naturaleza asimétrica de la representación dentro de las instituciones de la federación nigeriana. Se centra mucho la atención en un intento de eliminar las diferencias etnoregionales con la imposición de un sistema gubernamental unitario, y las razones por la que esta política fracasó. Otras medidas de reforma que se estudian incluyen la división de las regiones poderosas en Estados más pequeños, el desarrollo de un sistema de cuotas para elegir a los mejores en el sistema educativo, la disposición constitucional a favor de la discriminación positiva según los principios federales pertinentes, y la construcción de una federación con un centro con autoridad y una presidencia poderosa como antídoto contra el separatismo etnoregional. También se hizo la reforma del sistema de partidos y la introducción de reglas mayoritarias y de asociación para moderar las tendencias divisorias dentro del proceso político.

Estos esfuerzos para reformar la representación etnoregional y las relaciones en Nigeria sólo han obtenido un éxito limitado. Aunque las reformas han transformado radicalmente al Estado nigeriano, todavía tiene que resolver el problema de la movilización y el conflicto étnicos. Como consecuencia de ello, sigue habiendo abundantes quejas por parte de distintos grupos étnicos.
  • Publication and ordering details
  • Pub. Date: 16 Nov 2006
    Pub. Place: Geneva
    ISSN: 1020-8186
    From: UNRISD