1963-2013 - 50 years of Research for Social Change

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Information Technology, Globalization and Social Development



Por primera vez en la historia el mundo entero es capitalista. Incluso algunas de las pocas economías dirigentes que van quedando están sobreviviendo o desarrollándose mediante sus enlaces con los mercados globales capitalistas. No obstante, éste es un capitalismo que es a la vez muy antiguo y fundamentalmente nuevo. Antiguo porque atrae a la competencia sin tregua en persecución de ganancias, y porque la satisfacción individual (diferida o inmediata) constituye su aparato motor. Pero es fundamentalmente nuevo porque las herramientas que lo movilizan son las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, que constituyen las raíces de las nuevas fuentes de productividad, nuevas formas de organización, y el montaje de una economía mundial.

En este documento que presentó en la conferencia del UNRISD sobre Tecnologías de Información y Desarrollo Social (Ginebra, junio de 1998), Manuel Castells examina el perfil de este nuevo mundo, centrado en torno a las corporaciones multinacionales, los mercados financieros mundiales y un sistema altamente concentrado de investigación y desarrollo tecnológicos. Enfatiza la extrema flexibilidad del sistema, que le permite conectarse con todo lo valioso según los valores e intereses dominantes, mientras desconectan todo lo que no sea valioso, o pierda su valor. Esta capacidad simultánea de incluir y excluir a las personas, territorios y actividades se fundamenta en la capacidad de formar redes de comunicación.

Una red de comunicación es simplemente un conjunto de nodos. Puede tener una jerarquía, pero no un centro. Las relaciones entre los nodos son asimétricas, pero todas son necesarias para el funcionamiento de la red –para la circulación de dinero, información, tecnología, imágenes, productos, servicios, o personas por toda la red. El punto distintivo más crucial en esta lógica de organización no es la estabilidad, sino la inclusión o exclusión. Las redes cambian de modo implacable: se trasladan, forman y vuelven a formar, en variedades infinitas. Aquellos que permanecen en su interior tienen la oportunidad de compartir y, con el tiempo, aumentar sus oportunidades. Aquellos que la abandonan o se desconectan, verán desaparecer sus oportunidades.

En otras palabras, las redes –todas las redes- en última instancia salen adelante reestructurándose, bien cambian su composición, sus afiliados, o incluso sus tareas. El problema yace en que la gente, y los territorios, cuyo sustento y destino depende de que ocupen un lugar en estas redes, no pueden adaptarse tan fácilmente. En una región de categoría más baja, se reduce o se para la inversión de capital, los ingenieros especializados en software emigran, los turistas encuentran otra comarca de moda y los medios de comunicación mundiales se cierran. Las redes se adaptan, evitan pasar por ciertas áreas (o pasan por encima de la gente), y se vuelven a formar en otra parte o con otra gente. Pero la materia humana en la cual vivía la red no puede sufrir fácil mutación. Queda atrapada, se devalúa, o se desperdicia, lo que conduce al subdesarrollo, precisamente en el umbral de la era potencialmente más prometedora de realización humana.

Es urgentemente necesario invertir esta espiral descendente de exclusión y utilizar las tecnologías de información y comunicación para potenciar a la humanidad. La reintegración del desarrollo social y crecimiento económico en la era de la información necesitará una mejora tecnológica masiva de los países, empresas y hogares alrededor del mundo –una estrategia del más alto interés para todos, incluyendo el mundo de los negocios. Habrá que invertir de modo espectacular para hacer una revisión del sistema educacional en todas partes. Será necesario establecer una red mundial de ciencia y tecnología, en la que las universidades más avanzadas estarán dispuestas a compartir sus conocimientos y experiencia para el beneficio de todos. El objetivo debe ser invertir, de manera lenta pero segura, la marginalización de países o ciudades o vecindades en su totalidad, de modo que el potencial humano que hoy se desperdicia pueda volver a invertirse.
  • Publication and ordering details
  • Pub. Date: 1 Sep 1999
    Pub. Place: Geneva
    ISSN: 1012-6511
    From: UNRISD