1963-2013 - 50 years of Research for Social Change

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Economía política y social del cuidado

  • Proyecto de: 2006 a 2009


Economía política y social del cuidado

Las dinámicas del cuidado reciben cada vez más atención de activistas, investigadores, y actores de política. En parte esto podría ser un reflejo de una creciente visibilidad política y presencia de la mujer, y el hecho que, cuando ellas llegan al poder, a menudo defienden causas tales como la política del cuidado y de la familia, también hay presiones económicas y sociales que están a la base del interés académico y de política en esta área.

La entrada de la mujer en la fuerza laboral remunerada—una tendencia casi mundial—ha recortado el tiempo que hasta ahora se había asignado al cuidado de la familia y amigos de forma no remunerada. A pesar de que hay menos niños a quienes cuidar, ya que la fertilidad en muchas regiones ha disminuido, el envejecimiento demográfico en algunos países e importantes crisis de salud en algunos otros, ha intensificado la necesidad por los servicios de cuidado. En muchos países en desarrollo donde los servicios de salud pública se han debilitado severamente durante las décadas de reforma, gran parte de la carga del cuidado ha recaído sobre las mujeres y niñas. Como resultado de la creciente participación de la mujer en la fuerza laboral remunerada, los servicios de cuidado remunerados se han convertido en un sector en auge en muchos contextos, especialmente en las economías más desarrolladas. Estos servicios a su vez emplean muchas mujeres. En este contexto, la calidad del cuidado, la remuneración, y las condiciones laborales de las personas a cargo del cuidado, se han convertido en temas controvertidas de política. Los servicios de cuidado remunerados han sido propensos a presiones competitivas que resultan en una combinación de remuneraciones bajas y baja calidad—teniendo un efecto negativo tanto para los trabajadores del cuidado como para los recipientes de estos servicios.

En años recientes se ha producido más literatura de diferentes perspectivas disciplinarias en torno al tema del cuidado. Estas corrientes intelectuales incluyen esfuerzos dentro de las ciencias económicas feministas de construir marcos analíticos para entender la “otra economía” donde la producción directa y el mantenimiento de seres humanos se llevan a cabo, al igual que metodologías para medir y evaluarla.

A partir de la investigación sobre la política social, ha habido esfuerzos concertados para engendrar análisis sobre los regímenes de bienestar al introducir temas del cuidado.
Estas diversas formas de participación tanto empíricas como conceptuales, tanto enriquecedoras como complementarias, han dado lugar a una conversación sobre la “ética del cuidado”, refutando la estrechura de una ética del trabajo remunerado que propulsa los agendas de política y reformas a través de los estados de bienestar.

La característica clave del proyecto de UNRISD
El proyecto lleva a cabo una investigación comparativa de las múltiples instituciones del cuidado (hogares y familias; estados; mercados; y el sector no lucrativo); la composición y dinámicas en cuanto al género y las repercusiones para la pobreza y los derechos sociales de la ciudadanía. Pretende llevar a cabo la investigación empírica sobre el sector del cuidado en diferentes regiones en desarrollo y de vincular el análisis con algunos de los debates conceptuales sobre el cuidado que las economías capitalistas desarrolladas han tomado como punto de referencia. La investigación se extiende a través de ocho países en cuatro diferentes regiones: Argentina y Nicaragua; Sudáfrica y Tanzania; Corea del Sur e India; Suiza y Japón. Se han identificado en cada región un país con una infraestructura de bienestar más desarrollada y un país donde esta infraestructura está menos desarrollada; para cada país hay por lo menos una encuesta sobre el uso del tiempo (EUT) disponible.

Las instituciones involucradas en la provisión del cuidado pueden conceptualizarse de una manera estilizada como un “diamante del cuidado”, por incluir familias/hogares, mercados, el sector público, y el sector no lucrativo (aunque tipologías siempre son problemáticos). La investigación pretende entender las desigualdades de género y las dinámicas de poder que están arraigadas dentro de estas diferentes instituciones, y de recopilar las repercusiones de los diferentes mecanismos de cuidado para aquellos que prestan los servicios de cuidado, ya sea renumerado o no remunerado, en términos de pobreza y acceso a los derechos sociales (diferenciados por clase, género, raza o casta). Mientras que las instituciones capturadas por el “diamante” necesitan ser exploradas a través de los estudios de caso, el tipo de cuidado que se estudia (cuidado de los niños, las personas de edad avanzada, las personas con enfermedades crónicas) varía en función del país.

El proyecto combina una variedad de métodos cualitativos y cuantitativos para examinar como se prestan servicios de cuidado en diferentes países. Algunos de estos métodos serán específicos por país, sin embargo, se procurará utilizar algunos métodos y enfoques a través de los países para facilitar la comparación. Aunque la disponibilidad de los datos del uso de tiempo sea crítica para la investigación (en la mayoría de los países hay únicamente una encuesta en la cual se puede basar), el propósito es de no limitar las cuestiones de la investigación a la información ampliamente disponible a través de las EUT. Otras fuentes de datos también se utilizarán para encontrar los cambios en la fuerza económica/laboral y la estructura social conduciendo al período por el cual las EUT estén disponibles, al igual que para añadir más detalles a la visión global que proporcionan las EUT. Cada país toma en cuenta un período de tiempo fuerte del punto de vista analítico, el cual permitirá hacer comparaciones dentro del país y hacer uso de las diferentes fuentes de información (tanto cualitativas como cuantitativas) para entender los procesos y trayectorias.

Cuestiones y metodologías de investigación interrelacionadas
1. Contexto histórico y procesos de cambio social (investigación de escritorio)
Las trayectorias históricas y políticas y las repercusiones sobre las instituciones del mercado laboral, las instituciones del bienestar y del cuidado, al igual que la pobreza y desigualdad, serán definidas. Los cambios socio-demográficos, incluyendo los cambios en las estructuras de los hogares y el tamaño a través de los grupos social; los cambios en la fertilidad, estructura de edad, y prácticas maritales también serán documentados. Los cambios económicos y de la fuerza laboral desde una perspectiva de género se elaborará: la composición en cuanto a tamaño, edad y género de la fuerza laboral remunerada al igual que las diferentes formas contractuales.

2. La provisión del cuidado no remunerado (dentro del hogar) y sus intersecciones con la economía remunerada (análisis de los datos primarios a partir de las EUT). Los hogares constituyen una institución clave donde se provee el cuidado no remunerado. La investigación tiene como objetivo explorar como la provisión del cuidado no remunerado se combina con el trabajo remunerado para diferentes miembros del hogar. En algunos países podría resultar difícil combinar la información obtenida de las EUT con los datos sobre el mercado laboral/ingreso familial. Además, en la mayoría de los países hay únicamente una EUT disponible, de modo que es imposible proporcionar un análisis de los cambios que se dan en estos aspectos en el transcurso del tiempo. El objetivo es de obtener un análisis desglosado de estas dimensiones por todas las diferentes categorías de ingresos y gastos; tipos de hogar, y otras estratificaciones sociales dependiendo del contexto (por ejemplo, raza, casta, etc..)

3. Una visión global de los marcos institucionales y las políticas relacionados con los servicios del cuidado en las instituciones no domésticas, se llevará a cabo (basada en la evidencia primaria y entrevistas seleccionadas con informantes clave). Esto incluiría el análisis de las instituciones otras del hogar, que se dedican a la provisión del cuidado para grupos específicos de personas que necesiten cuidado (niños pequeños, personas de edad avanzada, personas con enfermedades crónicas): la forma, el papel y la trascendencia de las instituciones del sector público; el alcance e índole de los diferentes tipos de provisión del mercado; al igual que el índole y la trascendencia de los servicios del cuidado prestados por el sector no lucrativo (por ejemplo, la provisión comunitaria, instituciones benéficas, ONG, organizaciones religiosas, etc.).

4. Una perspectiva exhaustiva de las formas seleccionadas de la provisión del cuidado por una persona que no pertenece al hogar (al utilizar técnicas de investigación cualitativa).
Aunque las encuestas sobre la fuerza laboral proporcionan indicadores macro-cuantitativas sobre la forma como las ocupaciones del cuidado han crecido con el transcurso de los años, hay también necesidad de analizar de manera más texturizada algunas de estas formas de la provisión del cuidado. Entre los diferentes proveedores del cuidado se encuentran: los trabajadores(as) domésticos (as), enfermeros (as), y otros(as) trabajadores (as) del sector salud, trabajadores(as) del cuidado que trabajan desde su domicilio; y cuidadores de familia que no son miembros del hogar. (por ejemplo, las abuelas no residentes, hijas, nueras que prestan servicios de cuidado). Para cada una de estas categorías de trabajadores (as) importantes, la investigación explorará la forma de la cual estas personas prestan servicios de cuidado al igual que la forma de la cual ellos (ellas) reciben cuidado o organizan el cuidado de si mismos (mismas).

5. Políticas y programas
Algunas políticas y programas tienen una intención directa y explícita de prestar servicios de cuidado que pueden sustituir y/o complementar servicios de cuidado no remunerados prestados por los miembros del hogar. Esto incluye, por ejemplo, la prestación de servicios de cuidado para niños pequeños (por ejemplo, guarderías e instituciones preescolares), para las personas de edad avanzada, las personas con enfermedades crónicas, y personas discapacitadas.

Otras políticas aspiran explícitamente a asistir los (las) cuidadores(as) no remunerados(as) (únicamente madres, o madres y padres) en el cuidado de los niños al proporcionar licencias remuneradas o no remuneradas de sus empleos, con diferentes niveles de generosidad; podrían resultar maternalistas (únicamente madres tienen el “derecho a cuidar”, los padres no) o transformativas (ambos padres tienen el derecho a encargarse del cuidado y los padres son particularmente alentados a hacerlo).

Los sistemas de pensiones y seguros pueden igualmente incluir características relacionadas con el cuidado: por ejemplo en varios países europeos y en Japón se proporcionan “bonos” o “créditos” para aquellos individuos que prestan servicios de cuidado no remunerados para niños o adultos que necesitan cuidado.

En los países en desarrollo, muchas de las políticas arriba mencionadas se han desarrollado muy poco e implementado aún menos. Sin embargo, hay otros programas sociales que inciden en la economía del cuidado, como las transferencias de efectivo (subsidios familiares, pensiones) y los programas laborales (garantía de empleo y programas de obras públicas).Algunos de estos programas no tienen que ver con el cuidado, por ejemplo, las pensiones no están relacionadas con el cuidado (tienen que ver con el financiamiento de la edad avanzada cuando la persona ya no puede ganarse la vida). Sin embargo, pueden facilitar las personas a procurarse servicios de cuidado o recibir cuidado de parte de sus hijos porque pueden utilizar su pensión para ayudar al/a la cuidador (a) a pagar parte de sus necesidades domésticas (por ejemplo, pagar las cuotas escolares de los nietos). Otros tipos de programas sociales pueden tener repercusiones más considerables e indirectas sobre el cuidado: por ejemplo, la atención a la salud se hace cargo parcialmente del cuidado de las personas de edad avanzada o con enfermedades crónicas, mientras que los servicios de educación (escuelas) también llevan a cabo ciertas tareas de cuidado con respecto a los niños en la escuela. De manera similar, los cambios en los programas de educación tales como la provisión de comidas escolares o días continuos podrían liberar tiempo que hasta ahora había sido dedicado a las tareas del cuidado no remunerado.

6. Valorar los sectores del cuidado no remunerado y remunerado: una comparación entre países
Este proyecto está igualmente desarrollando un número reducido de simples medidas cuantitativas “macro” que podrían comparar el tamaño de las economías remuneradas y no remuneradas— y particularmente el elemento del cuidado de estas economías—en diferentes países, al utilizar grupos de datos comparables. Al hacer esto, estas medidas proporcionarán indicaciones amplias sobre el tamaño de las diferentes partes del llamado “diamante del cuidado”. El trabajo en esta área toma en cuenta la naturaleza y las limitaciones de las diferentes fuentes de datos en diferentes países. El objetivo es de derivar estimaciones que no sean demasiadas complicadas para que los lectores de la investigación puedan entender con relativa facilidad lo que se ha hecho y lo que los resultados significan.

Los tipos de comparaciones que se explorarán incluyen lo que sigue:
  • El valor del trabajo totalmente remunerado en la economía vs. el valor del trabajo no remunerado en su totalidad, incluyendo el desglose por sexo y extensas subcategorías.
  • El valor del trabajo del cuidado no remunerado comparado con diferentes tipos de ingresos procedentes de los impuestos. Esta comparación apoyaría el argumento de que cuidar a otra persona constituye un tipo de impuesto. Los impuestos monetarios ordinarios constituyen una contribución que las personas deben hacer obligatoriamente para el bienestar de la sociedad en general, en lugar del beneficio propio, y a menudo incluye una contribución más importante por parte de los hombres que por parte de las mujeres. (porque los hombres forman una parte más grande de la fuerza laboral y perciben ingresos más altos). En cambio, el trabajo de cuidado no remunerado constituye una contribución al bienestar general, prestada en primera instancia por mujeres.
  • El valor del trabajo del cuidado no remunerado comparado con los diferentes tipos de gasto público en salarios. Los gastos públicos elegidos serían aquellos que representan el trabajo de cuidado público, como aquel efectuado en escuelas y hospitales.
  • Un indicador de servicios de cuidado prestados por los (as) cuidadores (as) que caen dentro de los límites de producción del Sistema de Cuentas Nacionales (SCN). Este indicador se basaría en el registro de las ocupaciones registradas de los trabajadores(as) en una encuesta tal como una encuesta sobre la fuerza laboral. Indicadores posibles incluyen el número de trabajadores(as) (hombre/mujer) concernidos, el número de horas trabajadas, y el ingreso percibido.
  • El valor del trabajo de cuidado no remunerado como porcentaje del producto interno bruto (PIB).

Fuentes de financiamiento
Se obtuvo financiamiento para este proyecto de parte del Internacional Development Research Centre (IDRC, Canadá), Swiss Development Cooperation (SDC) y el PNUD (Japón/WID Fund).

Documentos preparados:
  • Razavi, Shahra. The political and Social Economy of Care: Conceptual Issues, Research Questions and Policy Options
  • Budlender, Debbie. A Critical Review of Selected Time Use Surveys
  • Debbie Budlender, The Statistical Evidence on Care and Non-Care Work across Six Countries
  • Ito Peng, The Political and Social Economy of Care in the Republic of Korea

Informes temáticos
  • Fernando Filgueira, Magdalena Gutierrez and Jorge Papadópulos, The coming of age of a mature welfare regime and the challenge of care: labor market transformations, second demographic transition and the future of social protection in Uruguay
  • Nancy Folbre and Jayoung Joon, Economic Development and Time Devoted to Direct Unpaid Care Activities: An Analysis of the Harmonized European Time Use Survey (HETUS)
  • Shireen Hassim, The Politics of Gender: How to create political constituencies of women in highly unequal societies
  • Fiona Williams, Claiming and Framing in the Making of Care Policies
  • Leila Patel, The Gendered Character of Social Care in the Non-Profit Sector in South Africa
  • Kate Bedford, Harmonizing Global Care Policy? Care and the Commission on the Status on Women
  • Anna Wiliams, Federating HIV/AIDS Home-Based Caregivers in Kenya and Uganda

Equipos de investigación a nivel de países
  • Sudáfrica: Debbie Budlender (Community Agency for Social Enquiry, Ciudad del Cabo); Frances Lund (Profesora Adjunta, Universidad de KwaZulu-Natal, Durban).
  • Tanzania: Debbie Budlender (Community Agency for Social Enquiry, Ciudad del Cabo), Ruth Meena (Raida High School and Learning Centre).
  • Nicaragua: Isolda Espinosa (Consultora independiente, Managua); Juliana Martinez-Franzoni (Universidad de Costa Rica) Carmen Largaespada Fredersdorff (Consultora independiente); Karime Ulloa (consultora independiente).
  • Argentina: Valeria Esquivel (Universidad Nacional de General Sarmiento, Instituto de Ciencias, Buenos Aires); Eleonor Faur (Universidad Nacional de General San Martín y el Instituto de Desarrollo Económico y Social, Buenos Aires).
  • Corea del Sur: Mi-young An (Handong Global University, School of Counseling, Psychology and Social Welfare, Seúl); Ito Peng (Departamento de Sociología, Universidad de Toronto).
  • India: Rajni Palriwala (Delhi School of Economics, Nueva Delhi); Neetha Pillai (Women’s Development Studies, Nueva Delhi).
  • Suiza: Nadia Baghdadi (Universidad de Berna, Suiza), Mascha Madoerin (Consultora independiente, Basel).
  • Japón: Aya Abe, Emiko Ochiai, Masato Shikata, Yuko Tamiya, Takafumi Uzuhashi.

Grupo consultivo:
Se ha formado un grupo consultivo reducido que proporcionará comentarios y sugerencias sustantivos en cuanto al proyecto de la investigación y los informes. Los miembros de este grupo son:
Marzia Fontana, Institute of Development Studies, Brighton, Reino Unido
Haris Gazdar, Collective for Social Science Research, Karachi, Pakistán
James Heintz, PERI, Universidad de Massachusetts, Amherst, EE.UU
Evelyne Huber, Department of Political Science, Universidad de Carolina del Norte, EE.UU
Elizabeth Jelin, IDES, Buenos Aires, Argentina
Thokozile Ruzvidzo, African Centre for Gender and Social Development, United Nations Economic Commission for Africa, Addis Ababa, Etiopía