Volver | Proyecto: Envejecimiento, desarrollo y protección social
Estudio de caso de Du Peng y David Phillips
POSIBLES CONSECUENCIAS DEL ENVEJECIMIENTO DEMOGRÁFICO PARA EL DESARROLLO SOCIAL EN CHINA
RESUMEN
China, siendo el país más poblado del mundo, con cerca de 1.27 mil millones de habitantes en total, tiene también el mayor número de personas en edad avanzada: 127 millones de personas de 60 años de edad o más, el 10 por ciento de la población nacional. China tiene asimismo más de 88 millones de personas de 65 años de edad o más, 7 por ciento del total de la población. Con su reducida fertilidad, muy por abajo del nivel de substitución demográfica, y con una esperanza de vida mayor a los 71 años, China es uno de los principales países del mundo en desarrollo en proceso de envejecimiento.
El proceso de envejecimiento demográfico de China se ha venido acelerando desde 1990 y, cuando los bebés de las cohortes del período de auge de nacimientos lleguen a sus 60 años de edad en el decenio del 2020, se prevé que China llegue a la culminación de su período de envejecimiento demográfico, el cual durará cerca de tres decenios. La proyección para mediados de este siglo señala que el porcentaje de población de 60 años de edad o más de China será mayor del 27 por ciento; y en números absolutos los ancianos de este país sumarán más de 450 millones. Ante la prospectiva de un envejecimiento demográfico sostenido, este aspecto de la población constituirá un desafío muy importante para los próximos decenios, al que, como China misma lo advierte, tendrá que encararse seriamente. Se está dando cada vez mayor atención a las consecuencias potenciales que ello tiene para el desarrollo económico y social de ese país.
Los determinantes principales del envejecimiento demográfico en China son semejantes a los de otros países en proceso acelerado de desarrollo, con descenso rápido de su fertilidad y con un nivel de mortalidad que demuestra una de las transiciones epidemiológicas más aceleradas en la historia de la humanidad. La política de planificación familiar de China ha jugado un papel importante en ello pues permitió que surgiera la nueva generación de "hijo único", lo cual ha sido un factor de disminución en el tamaño de la familia y en la formación de estructuras familiares más sencillas. Este proceso ha implicado cambios en el estilo de vida de las personas de edad avanzada; y el conjunto de estos cambios genera desafíos serios al sistema tradicional de apoyo a la familia, con el cual se trató de sostener a los ancianos durante muchos siglos.
La heterogeneidad obvia del proceso de envejecimiento en toda China obliga a advertir las enormes diferencias que hay entre los ancianos de las zonas urbanas y sus contrapartes de las zonas rurales. En general, los ancianos residentes en el medio urbano están incluidos en el sistema de protección social y pueden vivir de manera relativamente independiente, con un nivel de calidad de vida adecuado. Por el contrario, muchos de los ciudadanos de edad avanzada en el medio rural actualmente tienen que depender del apoyo económico que les proporcionen sus hijos y están en condiciones económicas más bajas, sobre todo después de la reforma al sistema de colectivismo agrario de las últimas dos décadas. Esta condición es especialmente marcada en el caso de las mujeres, quienes están enfrentando mayores presiones y problemas en su vida diaria. Al mismo tiempo, las diferencias económicas y sociales al interior de China, siendo un país tan grande, son evidentes, sobre todo entre la región oriental desarrollada, y las regiones central y occidental en desarrollo. No obstante que China no tiene una proporción nacional muy alta de personas en edad avanzada, es muy importante advertir que las ciudades principales y las regiones orientales tienen ya más o menos la misma proporción de ancianos que las de muchos países desarrollados.
Los desafíos principales del envejecimiento demográfico para el desarrollo social son los siguientes:
1. El sistema de seguridad social en evolución reciente necesita cubrir a una numerosa población de ancianos, y China no tiene todavía en la actualidad un sistema que abarque a todos y sobre todo que sea verdaderamente nacional. La reforma que se está aplicando al sistema de seguridad social ha estado encarando desafíos serios: una población creciente en edad avanzada, un incremento en la demanda de pensiones, en la atención médica, así como la incapacidad de empresas con un comportamiento económico deficiente, para sufragar la parte que les corresponde del costo de la seguridad social básica de sus empleados, etc.
2. En la medida en que la proporción de los ancianos en relación con los trabajadores aumente en los próximos decenios, surgirán problemas sobre relaciones generacionales en las familias y en el seno de la sociedad más amplia. En China esto tiene importancia especial debido a que la mayoría de los ancianos dependen todavía del apoyo que les proporcionen sus hijos, y el actual sistema de seguridad social se sustenta, esencialmente, en las aportaciones que transfiere la generación actual a la generación anterior, ya jubilada.
3. En la medida en que las cohortes futuras de ancianos con mejor educación y con antecedentes de trabajo profesional ingresen a la edad avanzada, la sociedad no sólo tendrá que satisfacer sus necesidades de apoyo material sino también las de orden espiritual a fin de elevar su calidad de vida. Se tiene que adoptar medidas efectivas para promover el bienestar, educación, cultura, atención a la salud y deportes para los ciudadanos de mayor edad a fin de crear un entorno que sea adecuado y agradable para los ancianos.
4. El desafío que se advierte muy marcadamente es cómo compartir las responsabilidades del apoyo a los ancianos, entre el estado, la sociedad, la familia y los individuos. Anteriormente, era responsabilidad tradicional de la familia, sobre todo en el medio rural, excepto en la época de las granjas colectivas. En la medida en que ocurra una disminución constante y prevista de la confianza en la piedad filial, es probable que se requiera legislar para garantizar los derechos y beneficios de los ancianos.
5. Ante el envejecimiento demográfico es necesario el establecimiento y desarrollo de servicios comunitarios. El mayor número de ancianos, la disminución dramática del tamaño de la familia y el cambio en los estilos de vida significa que un mayor número de ancianos frágiles están viviendo solos. ¿Pueden arreglárselas para quedarse en casa o para ingresar a las instituciones? En la actualidad, debido a las amplias reformas económicas, la mayoría de las personas de mayor edad tienen que buscar el apoyo de sus comunidades para poder sobrevivir en sus propios hogares.
6. Todos esos factores han estado influyendo para que el gobierno incorpore el tema del envejecimiento de la población en el plan nacional de desarrollo económico y social.