Volver | Proyecto: Envejecimiento, desarrollo y protección social
Estudio de caso de Nélida Redondo
ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL Y CRISIS EN LA SOCIEDAD ARGENTINA: ANÁLISIS DEL IMPACTO EN LOS SERVICIOS SOCIALES Y DE SALUD ESPECÍFICAMENTE DESTINADOS A LAS PERSONAS DE EDAD
RESUMEN
Desde fines del Siglo XIX y hasta bien avanzado el Siglo XX, la América del Sur Templada -conformada por Chile, Argentina y Uruguay- se caracterizó por una evolución socioeconómica similar a la de los países que actualmente son los más avanzados del planeta. La transición demográfica que acompañó al desarrollo social y económico de esa época dio por resultado que estas tres naciones, a las que se sumó Cuba más tardíamente, fueran las únicas sociedades envejecidas de América Latina.
En la Argentina, el proceso de envejecimiento poblacional avanzó conjuntamente -a partir de mediados del siglo pasado- con la creación y la expansión de instituciones del "Estado de Bienestar" específicamente destinadas a la cobertura del riesgo de vejez, enfermedad y discapacidad de la fuerza de trabajo, y de salud de las personas retiradas de la actividad laboral.
Sin embargo, desde julio del 2001 hasta este momento, el impacto de la debacle económica argentina alcanzó a todas las modalidades de transferencias de recursos para la vejez: (a) se redujeron el 13% los montos de las jubilaciones y pensiones, (b) se retuvieron y devaluaron los ahorros en el sistema bancario a través del denominado "corralito", negando la libre disponibilidad de los fondos depositados y (c) los elevados porcentajes de desocupación, superiores al 22% de la población económicamente activa, impiden la adecuada ayuda familiar. Las personas mayores de los estratos sociales medios, que son a su vez los más envejecidos, padecen con mayor rigor los efectos de estas medidas que provocaron el brusco empobrecimiento de amplios sectores. El colapso del organismo que presta los servicios de salud -el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP), agrava aún más la situación de los mayores.
En este contexto, el trabajo presenta una breve reseña de la historia de la creación y evolución de los organismos de la seguridad social específicamente dirigidos a la cobertura de las personas mayores. El propósito de la reseña es analizar los andamiajes político-institucionales que les dieron origen y los acontecimientos más significativos de su evolución, destacando aquéllos que aparecen gravitando como causas de la crisis actual.
El trabajo focaliza su análisis en la prestación de servicios sociales y de salud a través del INSSJP, la obra social más grande -en número de asociados y monto presupuestario- de América Latina. El INSSJP, popularmente conocido por la sigla de su Plan de Atención Médica Integral (PAMI), junto con el MEDICARE norteamericano constituyen los únicos casos en el mundo de organismos de la seguridad social que tienen como finalidad proporcionar específicamente servicios de salud a población de edad mayor jubilada y pensionada. Por tal motivo, el análisis incorpora una perspectiva comparada entre ambas instituciones a fin de establecer parámetros que permitan ilustrar o explicar las peculiaridades argentinas.
El propósito principal del trabajo es el estudio de la actual oferta prestacional del PAMI, relacionándola con las necesidades de salud de la población mayor. Para ello se contrastan datos presupuestarios -composición de los gastos devengados en los ejercicios 2000 y 2001-, información sociodemográfica de la población afiliada y características de la política prestacional, con la información proveniente del reprocesamiento de la "Encuesta Desarrollo Social - Utilización de Servicios Sociales" efectuada por organismos gubernamentales -SIEMPRO/INDEC- (Argentina, 1999), cuyo cuestionario Nª 8 se aplicó a una muestra aleatoria y representativa de las personas mayores de 65 años de todo el país, así como de encuestas de satisfacción a usuarios de PAMI llevadas a cabo en el año 2000.
El análisis comparado con el MEDICARE norteamericano sobre características seleccionadas arroja significativas diferencias que permiten explicar las deficiencias argentinas en la cobertura de salud de la población mayor. En el año 2000 el PAMI asociaba al 64% de la población mayor de 65 años del país, mientras que en ese mismo año, el MEDICARE cubría a alrededor del 97% del total de la población norteamericana de ese grupo de edad. Asimismo, la composición del gasto de uno y otro organismo muestra la disparidad entre las respectivas orientaciones de política prestacional: el 84,6 % del presupuesto ejecutado por el MEDICARE en el año 2001 estuvo destinado al pago de internación hospitalaria y servicios clínicos, en tanto el gasto del PAMI en esos rubros no alcanzaba al 40% del total del presupuesto. En el caso del PAMI debe tenerse en cuenta además que sus gastos administrativos superan el 15% de su presupuesto, lo que indicaría por sí algún grado de ineficiencia operativa, que se torna más evidente al tener en cuenta que en el MEDICARE dicho rubro insumió tan solo el 3,3% de su presupuesto.
La información que se presenta en el trabajo robustece la hipótesis de que la política asistencial del PAMI está principalmente centrada en dar respuesta a las demandas corporativas y clientelares de políticos, prestadores, sindicatos o empleados antes que a satisfacer las necesidades de salud de la población mayor Como resultado de esta orientación, la dinámica institucional se caracteriza por la ineficiencia operativa y la corrupción administrativa. El organismo sufre además las consecuencias de reiteradas crisis macroeconómicas que afectan tanto a la magnitud de la población con derecho a cobertura como a sus ingresos financieros, dando lugar a déficit presupuestarios que generan continuas interrupciones y cortes de prestaciones y servicios.
El trabajo concluye sugiriendo diversos criterios para la reconstrucción institucional del PAMI desde la perspectiva de las necesidades de la población mayor, señalando qué servicios deberían fortalecerse y cuáles debieran suprimirse, así como los posibles mecanismos para expandir la cobertura asistencial entre la población mayor argentina. Asimismo alerta acerca de ciertas propuestas oportunistas -de privatización o de federalización- teniendo en cuenta el fracaso de la privatización del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones del año 1994, así como el deterioro padecido por el sistema público de salud a partir de su descentralización en la década de 1960.